A falta de pan…

Algo de las ciencias Psi… y lo que se pueda de más.

Vivir y Esperar Enero 11, 2008

Archivado en: Historias, terapia — afaltadepan @ 11:10 am
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Estar en la cuerda floja es vivir, todo lo demás es esperar.

                                                             K. Wallenda

Y bueno, si es cierto que muchas veces las emociones fuertes nos hacen sentir vivos. A mi cuando me pasa algo normalmente me quejo mucho en ese momento, pero al recordarlo o platicarlo después lo vivo como algo muy emocionante, como la sal y la pimienta de mi vida. Lo mismo me pasa con las cosas buenas, esas cosas extraordinarias que nos pasan: cuando he conseguido un nuevo trabajo, me he ganado un premio, me han dado un regalo que deseaba… Es como ¡WOW!

A veces, en sesión con algún paciente, escucho lo mismo, me dicen, la mayor parte de las veces, las cosas WOW de su vida, buenas o malas, los picos, y me cuesta mucho trabajo llegar a lo demás, a lo que le da base a los WOW’s. A la vida común y corriente, a la rutina, a los pensamientos repetitivos, a las rumiaciones que hacemos mientras manejamos, cocinamos, trabajamos, etc. Es difícil llegar a las fantasías y el pensamiento, a los recuerdos, cuando estamos viviendo en la cuerda floja todo el tiempo. Y eso es lo más importante de ver y de disfutar.

La sal y la pimienta no son nada si no hay a qué ponerselos. No vamos a vivir, a alimentarnos, a tomar fuerzas de la sal y la pimienta, sino del filete, de eso que sazonamos, de eso que es la vida y nuestra mente. Eso me hace pensar que tal vez a mi me gusta la espera de la que habla Wallenda, la espera que es la vida, la espera que te hace paciente, en dos sentidos, paciente en la capacidad de esperar y poder recibir lo que viene, y paciente dentro de la psicoterapia psicoanalítica.

 

Año nuevo… ¿vida nueva? Enero 9, 2008

Archivado en: Historias — afaltadepan @ 7:09 pm
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Cada año nuevo es lo mismo, te atragantas las uvas y ni siquiera te detienes a pensar para qué son, si son deseos, si son propósitos, si son milagros lo que pides.

Por lo menos yo, este año sólo me comí 4 uvas, decidí reservar el resto y enfocarme en esas 4 cosas, por que 12, por lo menos para mi, es demasiado. Hay veces que ni siquiera me acuerdo de qué fueron las 12 cosas, recuerdo a lo mucho 5 o 6, y no tiene caso, porque me frustro, me enojo conmigo misma, y lo vivo como un pequeño fracaso. Y eso es lo que menos tengo ganas de acumular.

Así que por ahí me llegó un videito muy bueno que hablaba precisamente de cómo mantener los propósitos que nos vamos haciendo cada año, y son 5 “principios básicos”, no sólo para año nuevo, yo creo que para cualquier cosa que nos propongamos en la vida. Y sin mayores vueltas, ahí van:

1. Inspiración: Escoge algo que te inspire, algo que te guste y que te haga sentir bien. Es mucho más fácil desde el inicio. No tienes que pelearte con tus metas, sino fluir con ellas.

2. Especifica: Se puntual, haz de tu meta algo que se pueda medir.

3. Atención: Manten la atención en eso que quieres, no lo dejes por ahí en el camino, o te olvides a los dos meses. Si has pensado los dos puntos anteriores esto no es difícil de mantener, porque si te apasiona y lo tienes muy claro, no lo vas a olvidar. Una cosa que yo pensé fue nadar por lo menos una vez a la semana. Y ya tengo apartado el horario para hacerlo, así que no creo que sea fácil de dejar a un lado.

4. Agradece: si das las gracias, vas a valorar lo que tienes, y entre más agradezcas más te vas a dar cuenta de TODO lo que hay en tu vida. Si vas agradeciendo llegar a tus logros, o los pasos que vas dando para llegar a ellos… Va a ser difícil que renuncies.

5. Se entusiasta!!! Con todo, pensamientos, sentimientos, actos…

Se oye fácil, pero complicado al mismo tiempo… ¿o no?

 

Pasada navidad Diciembre 29, 2007

Archivado en: Historias — afaltadepan @ 8:28 pm
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Esta fue una navidad nueva… Claro, cada año es nueva, pero tal vez deba decir diferente. La pasé sóla con mi pareja (recordando el título de la película…), con mi esposo, sin más compañía que un disco comprado en Starbucks, llamado Stockings by the Fire, con temas navideños no demasiado cursis. Recomendable por cierto, para no tener que escuchar una serie de villancicos con vocecillas demasiado agudas como para poder alcanzarlas y para tener música navideña de fondo sin llegar a sentirse en pelicula holliwoodense, sino en una película propia.

La verdad es que al principio no tenía idea de como la ibamos a pasar, ya que J, mi esposo, está enfermo, lleva varias semanas así, así que tampoco podía planear una velada que acabara apasionadamente, pero quería que fuera algo íntimo. Así que acabé por acomodar la mesa frente al árbol de navidad, con muchas velas, nochebuenas, y demás cositas navideñas, y preparé una lasagna muy sana de verduras y queso panela y algo de pescado. Si he de ser sincera, sí pasé mucho tiempo planeandolo, pensandolo, imaginando cómo acomodar las cosas… y si se dio el ambiente que quería, acogedor, y si, muy íntimo, ese tipo de ambiente que presta a hablar de cosas profundas, y eso hicimos, cenamos y hablamos de eso que no en todos los momentos se puede poner en palabras. Luego nos fuimos a abrazar un rato en la cama, con las piernas entrecruzadas, en silencio, sin necesidad de más.

Ya no hay pláticas de “algo anda mal”, hemos pasado varios días de cómoda familiaridad, de esa que parecía andar resquebrajada a principios de mes. Hemos hablado de nuestro futuro juntos, de envejecer de la mano.

Espero más momentos extraños, pero también mucha felicidad, y espero que esta sensación me dure hasta por lo menos el inicio de año que ya no tarda en alcanzarnos, para empezar, por una vez, un año bien.